NORMA IAT-AO : CRITERIOS DE VALUACIÓN

 

            La Comisión Directiva del IAT aprobó la norma IAT-A0 sobre Criterios de Valuación en su reunión del 30-5-00.  En este número de la Revista transcribimos su texto completo para información de todos los miembros de este Instituto. Esta norma es el resultado de un largo  período de análisis, y ella precisa el pensamiento del IAT acerca de los siguientes temas:

 

a)  Criterios o pautas generales que deben ser respetados cuando se elabora una valuación y cuando se presenta el informe respectivo.

b)  Definición de la terminología a ser utilizada en esas tareas.

c)  Criterios básicos sobre los conceptos de valor de mercado y de valor patrimonial.

 

            Conviene recordar que el grado de desarrollo profesional y de madurez conceptual de una especialidad técnica - como la de la tasación en nuestro país- se comprueba fácilmente según cual sea la precisión de la terminología que en ella se utilice y la del marco conceptual que la gobierne, como también por la existencia de pautas generales de actuación que la profesión haya acordado para normalizar la labor en esa disciplina.

 

            Ésta norma llena entonces un vacío importante, en un tema en el que estábamos muy en mora y que afectaba, sin duda, la imagen de la profesión. Ella aporta pautas generales que servirán para orientar la actuación de los miembros del IAT, especialmente los mas nuevos,  en aspectos que son esenciales en toda tarea de valuación.

 

            Como sucede con toda norma, ésta también deberá ser perfeccionada y actualizada a medida que la práctica profesional, o que nuevas necesidades o nuevos criterios así lo aconsejen. Por este motivo se invita a todos los miembros interesados en el tema a cooperar en esa tarea.

 

NORMA  IAT-A0

 

CRITERIOS DE VALUACIÓN

 

A-  CRITERIOS GENERALES

 

1.- Valuar es estimar el valor económico que tiene  un bien o  un conjunto de bienes, en una fecha y lugar precisos, para un fin determinado.

 

1.1- El objetivo de la valuación puede ser estimar valores muy diversos: valor patrimonial, valor de mercado, valor de uso, valor de liquidación, valor objetivo (ley de expropiaciones 21.499), valor para seguros, valor contable, valor para tasas o impuestos determinados, costo de reposición, costo de remplazo, etc.

 

2.- Al estimar valores económicos, el valor que se obtenga deberá estar basado en un estudio de todos los aspectos relevantes que incidan en dicho valor. En su determinación se dará preeminencia a la naturaleza económica de los fenómenos por sobre su forma instrumental, jurídica o técnica cuando, para los fines de la valuación, los aspectos instrumentales, metodològicos o técnicos, o las formas legales, no reflejen adecuadamente los efectos económicos existentes.

 

3.- Al informar el valor se incluirá toda la información que sea esencial para su adecuada comprensión, sin omitir ningún elemento de importancia. El valor que se informe deberá ser prudente, tendiendo a evitar los riesgos que podrían emanar de una incorrecta interpretación de la información que se comunica.

 

3.1.- En el informe de valuación se precisará el propósito de la valuación, el uso que se intenta darle, y toda otra información que permita identificar los usos para los que el valuador considera que son válidas las conclusiones del informe.

 

3.2.- Cuando en las valuaciones hechas con fines judiciales, los valores fueran elaborados siguiendo criterios derivados de una norma jurídica, y de la interpretación dada a su sentido o alcance, el informe precisará claramente esa norma y dicha interpretación.

 

4.- En todos los  casos se deberá evaluar cuales son los bienes que pueden ser valuados  individualmente y cuales son aquellos que pueden ser correctamente valuados sólo al ser considerados como parte de un conjunto

 

5.- Cuando se tase un bien o un conjunto, como suma del valor de sus distintos componentes, el  criterio de valor que se utilice para valuar  cada uno de éstos deberá ser compatible con el criterio con el que se tasen los demás componentes.

  

B- DEFINICIONES

1.- Valor de Mercado

Es el importe estimado al cual un bien podría ser intercambiado a la fecha en que se practica la valuación entre un comprador y un vendedor independientes, con deseos de realizar la transacción, luego de un adecuado proceso de comercialización en el cual ambas partes actuaran con conocimiento de causa, con prudencia y sin presiones.

2.- Valor patrimonial o valor recuperable

Es el valor de los servicios que se estima que brindará el bien a su dueño a lo largo de su vida remanente. Expresa el verdadero valor económico que un bien tiene para su dueño.

Es el mayor entre el valor neto de realización y el valor de uso.

 

3.- Valor neto de realización

Es la diferencia entre el precio de venta del bien y los costos directos que se generarán a raíz de esa venta, incluidos los de comercialización.

 

Como precio de venta se estimará el valor de realización al contado, o reducido al contado, mas probable a la fecha de la valuación  Cuando existe un mercado fluido de bienes comparables el valor neto de realización se corresponde, en principio, con la definición de valor de mercado neto de los costos directos de comercialización u otros generados en razón de esa venta.

 

4.-Valor de utilización económica o valor de uso

Es el valor económico que tienen los bienes para su dueño en razón de la utilización que de ellos hace. Equivale al valor actual de los servicios futuros previstos que le brindará cada bien a lo largo de su vida útil remanente.

Lo mide el costo de reemplazo depreciado.

 

5.- Costo de reemplazo

Es el costo de incorporar los bienes que en función de las necesidades del dueño previstas a la fecha de la tasación, serían reemplazos lógicos del bien o bienes a tasar si él encarara a esa fecha, con racionalidad técnica

y con prudencia económica, su equipamiento inicial.


Incluye los costos necesarios para su efectiva utilización

(compra, inspección, montaje, adaptación, puesta en marcha, ingeniería, etc.).

6.- Costo de reemplazo depreciado

Es el valor económico que tienen para su dueño los bienes a tasar, por comparación con el que para él poseen los reemplazos lógicos arriba mencionados..

 

7.- Costo de reposición

Es el costo de incorporar un bien idéntico o similar, construyéndolo o adquiriéndolo.

 

8.- Valor de liquidación o de venta forzada

Es el importe que se estima probable de obtener por la venta de un bien hecha en un término relativamente corto.

 

9.- Depreciación

Merma en el valor económico de un bien

 

10.- Amortización

Merma en el valor contable de un bien que se utiliza para distribuir su costo de origen durante la vida útil del mismo.

 

11.- Obsolescencia funcional

Es la merma en el valor de los servicios que provee el bien, originada por  el cambio de las necesidades deldueño en cuanto a la cantidad, calidad o tipo de servicio que hoy requiere, respecto a los que élle requería cuando el bien fue adquirido.

          

12.- Obsolescencia  técnica

Es lamerma en el valor de los servicios que provee el bien, originada en la aparición de nuevos bienes que realizan mejor o de manera mas económica aquellos servicios que él podía brindar a su dueñocuando fue adquirido.

 

13.- Estado de

mantenimiento

Es el costo en el que es necesario incurrir para dejar el bien en condición operativa normal. Incluye la proporción de los gastos de mantenimiento periódicos ya consumidos.

No incluye aquellos desgastes o deterioros físicos que no es razonable o posible reparar, sea por motivos técnicos o por racionalidad económica (que están incorporados en la obsolescencia funcional y en la vida remanente asignada)

 

 

 C.-  CRITERIOS SOBRE VALOR DE MERCADO

 

1.-  Principio de sustitución
El valor a asignar a un bien no debe ser mayor que el valor de bienes que lo puedan sustituir adecuadamente.
 

2.- Oferta y demanda
El valor de mercado de un bien está siempre determinado por la intersección de sus curvas de oferta y de demanda. La curva de demanda está dada por su costo de sustitución para los potenciales compradores.
 

El valor de mercado de un inmueble puede ser estimado:

a) comparando su ubicación y sus características físicas y técnicas con las de inmuebles similares cuyo valor de mercado se conoce, y ponderando luego la incidencia que puedan tener en su valor de mercado las diferencias detectadas.

b) en función de los ingresos netos que él sería capaz de generar, y de la tasa de rédito que se obtiene en ese mercado con bienes similares.

c) en función de lo que para un inversor conocedor y prudente sería el costo de reemplazo depreciado de ese inmueble.

 

3.- Mayor y mejor utilización
El valor de mercado de un bien o de un grupo de bienes es el valor que logre para su mayor y mejor utilización.


La mayor y mejor utilización es el uso mas probable que resulte en el mayor valor del bien,  entre los que sean físicamente realizables, claramente justificados y financieramente razonables.

 

4.-      El grado de precisión que conviene lograr en una valuación depende del uso que se le dará al dato generado. El que es posible lograr depende de la cantidad de operaciones representativas realizadas con bienes similares de las que se logre información confiable, de la estabilidad y transparencia del mercado, y del tiempo dedicado a la tarea.

 

5.-     Al analizar ingresos probables es preciso considerar que, en general, para cada plazo de duración de los contratos de locación existe un mercado diferenciado.

 

6.-     Para estimar el valor al contado de un bien comprado en cuotas, se calculará el valor presente de esas cuotas a la fecha de compra, utilizando la tasa de interés que sea usual en ese mercado para créditos otorgados por montos y plazos similares al analizado.

 

D.- CRITERIOS SOBRE VALOR PATRIMONIAL

 

1.- Los bienes de inversión y aquellos que el dueño no utiliza se valuarán a su valor neto de realización.

          Los bienes que el dueño no utiliza pero que se estima que utilizará en el futuro serán valuados al valor presente de su futuro valor de uso, de ser éste valor superior al valor neto de realización.

 

2.- Los bienes que el dueño utiliza se .valuarán a su valor de uso. Pero se valuarán a su valor neto de realización cuando éste supere a aquel.


Para determinar el valor neto de realización de estos bienes, también se restará el costo de los trastornos operativos que eventualmente producirían tanto esa venta como la operación de reemplazo del bien.


 El valor de uso se estimará utilizando el costo de reemplazo depreciado, con las siguientes salvedades:


- Cuando se trate de bienes no especializados (ej. terrenos, oficinas, locales comerciales, viviendas urbanas, automóviles, etc.) el valor de uso asignado no podrá superar los eventuales costos de incorporación de bienes similares y los costos de adaptación depreciados.

           - Cuando se tasen a valor de uso terrenos mal aprovechados, se le sumará a ese valor el valor presente de la diferencia entre ese valor y el futuro valor neto de realización que tendrán cuando haya terminado su uso actual.

 

D.1 -  Calculo del valor de uso  (expuestos para el caso de bienes empresarios)

 

Es el valor que para la empresa tiene el  bien a tasar asignado a las tareas que él realiza para ella. Equipara el costo de utilización de los bienes a valuar (entendido como la suma de su costo operativo y de su costo de capital) con el costo de utilización de sus reemplazos.

 

Se lo estima restando del valor de reemplazo el plus de valor que tienen los servicios futuros que brindaría el reemplazo lógico respecto de los que brindaría el bien a tasar. Para ello se analiza la influencia de los siguientes factores:

 

a)  vida remanente de los bienes que se comparan en la tarea a la que estarían destinados.

b)  inferioridad operativa del bien a tasar respecto del reemplazo.

c)  evolución prevista del valor del servicio de cada bien a lo largo de su vida remanente.

d)  tasa de interés aplicable.

e)  estado de mantenimiento.

f)   valor de rezago

 

a)  Estimación de la vida remanente del bien a tasar y la del bien sustituto.:

          El concepto de vida remanente, o vida económica útil futura, está siempre referido a un bien específico realizando una tarea concreta en el contexto de una empresa determinada. Un cambio de tarea, o cambio de empresa puede hacer variar significativamente la vida remanente de un bien. Influyen de manera decisiva en este parámetro, entre otros, los siguientes factores:


- naturaleza del servicio prestado o tarea realizada

-desgaste y deterioro físico

-condiciones e intensidad de uso del bien, y cuidado en su trato

-calidad del mantenimiento de la empresa

-inferioridad operativa del bien a tasar

-características del  mercado en el que trabaja la empresa

-política de equipamiento de la empresa.

-planes y programas futuros de la empresa, etc.

 

          (La influencia de estos factores elimina, sin duda, la posibilidad de que se pueda asignar vidas remanentes transcribiendo los datos de las tablas de vidas útiles que figuran en distintas obras publicadas).


En general, la duración de la vida remanente depende básicamente de decisiones empresarias fundadas en circunstancias de su mercado y de su realidad económica y empresaria. Se la conocerá con certeza sólo cuando se dé de baja al bien. Que es una decisión empresaria.


La estimación que hace el tasador de posibles vidas remanentes es entonces sólo una apreciación de lo que sería razonable que sucediera en el contexto de esa empresa, en función de los factores arriba mencionados. Corresponde sin embargo señalar que por ser estimados con un  mismo criterio las vidas remanentes de los dos bienes que se comparan en toda tasación (bien a tasar y bien sustituto), queda disminuido el margen de variabilidad posible de su relación, como también debilitada la influencia de esa variabilidad en el valor asignado.

 

b) Inferioridad operativa del bien a tasar respecto del reemplazo:

          Es el incremento de costo en el que incurre la empresa por contar con el bien a tasar en vez del reemplazo. Se mide por el mayor costo operativo en materia prima, mano de obra, insumos, mantenimiento, mermas, espacio utilizado, etc.,  sumado a la diferencia en valor -sea en cantidad o en calidad- del servicio  recibido (velocidad, flexibilidad, confiabilidad, tolerancias de fabricación,  ruidos, olores, etc.), que experimenta la empresa  a la fecha de la tasación por no tener incorporado el bien sustituto. Obedece a la obsolescencia técnica y funcional acumulada por el bien a tasar, a su desgaste y deterioro físico, etc. Se calcula como un monto monetario, como un costo operativo anual.

 

c)  Evolución prevista del valor de los servicios a lo largo de la vida remanente :

          Para deducir el  valor que para la empresa tienen los servicios del bien a tasar a partir del valor que para ella tendrían los servicios del bien sustituto, es preciso  estimar la probable evolución del valor de cada uno de ellos durante sus vidas remanentes. Con frecuencia la experiencia histórica de la empresa con bienes similares brinda pautas pertinentes, que se analizan en función del tipo de servicios que brinda el bien, del sector de la empresa en el que está destinado, de la dinámica de la empresa y la del mercado en la que ella actúa, etc.

 

d)  Tasa de interés aplicable:  
Como el valor de uso se deduce comparando el valor de los servicios futuros del bien a tasar con los de su reemplazo, es frecuente la necesidad de recurrir a cálculos económicos que utilizan tasas de interés. Se seleccionará para este fin una tasa de interés o de capitalización calculada en base a lo que en el mercado financiero sea adecuado en ese momento para ese tipo de empresa, en función de sus características, de las del mercado en el que ella actúa, y del riesgo involucrado para quien invierta en ella.

 

f)  Valor de rezago: Es el valor neto de realización del bien al término de su vida útil.

  

D.1.1 .- Metodologías  aplicables para el cálculo del valor de uso

 

            En toda tasación que sea encarada con sentido racional el tasador, en principio, deberá dedicar a los distintos bienes a tasar una parte del esfuerzo y los recursos disponibles para la tarea que sea proporcional  a la importancia relativa que cada uno de ellos tenga.

 

            De allí que dependiendo de la importancia económica que tenga el bien o grupo de bienes en el valor del conjunto a tasar, y de las particularidades del caso, el tasador utilizará según su criterio la metodología que corresponda en cada circunstancia, tanto para evaluar o cuantificar los distintos parámetros que determinan el valor del bien, como para estimar luego dicho valor en función de ellos. Puede corresponder entonces valuar bienes: a) con metodologías que describan analíticamente la acción de todos los factores intervinientes que fueron analizados; b) con fórmulas aproximadas; c) con una apreciación global no deducida matemáticamente.

 

 

NORMA IAT-A1VALUACIÓN DE ACTIVOS FIJOS TANGIBLES CON FINES PATRIMONIALES

 

INTRODUCCIÓN – OBJETIVOS – ANTECEDENTES

 

            La Comisión Directiva de IAT aprobó en la reunión del 4 de julio de 1999 la Norma A1 elaborada por su Comisión de Normas.

 

            La misma presenta el marco conceptual a utilizar cuando el fin de la valuación sea precisar la verdadera significación económica de los bienes de uso de una empresa o de su evolución, mas allá de un eventual uso contable.

 

            La presente norma técnica se elaboró tomando en consideración entre otras, la tarea desarrollada por una comisión que comenzó a reunirse en Buenos Aires a fines de 1996, para elaborar un proyecto de normas sobre revalúos técnicos con fines contables solicitada por la federación Argentina de Consejo Profesionales de Ciencias Económicas.

 

            Integraron esa comisión los Ings. Juan J. González y Fernando Pavón de MAS Consultores de Empresas, Luis B. Martínez del Estudio Luis B. Martínez y Asoc., el Lic. Norberto J. Levin de Organizaciones Levin S.A., los Dres. Cont. Eduardo Falk y Jorge Bacher de Price Watherhouse, los Ings. Enrique Cortelletti del Tribunal de Tasaciones de la Nación y Jorge Forciniti, Saúl West y Jorge M. Saravia del Instituto Arg. De Tasaciones.

 

            Sus tareas finalizaron a fines del año 1997.

 

NORMA A1

 

VALUACIÓN DE ACTIVOS FIJOS TANGIBLES CON FINES PATRIMONIALES

 

CONTENIDO

 

I.- PRINCIPIOS GENERALES

 

            En toda Valuación de activos fijos tangibles que se realice con fines patrimoniales se procurará que el valor obtenido sea verdaderamente representativo de la riqueza poseída.

 

            El valor que se obtenga deberá estar basado en un estudio de todos los aspectos relevantes que incidan en dicho valor. Y en su determinación se dará preeminencia a la naturaleza económica de los fenómenos por sobre su forma instrumental, jurídica o técnica, cuando los aspectos instrumentales, metodológicos o técnicos, o las formas legales, no reflejen adecuadamente los efectos económicos existentes.

 

            El resultado de una valuación técnica es totalmente independiente del valor contable que pudiera tener esa fecha el bien, y puede ser mayor, menor o igual que éste, ya que son conceptos de valor distintos que se miden de diferente manera.

 

            Al informar el valor se incluirá toda la información que sea esencial para su adecuada comprensión, sin omitir ningún elemento de importancia. El valor que se informa deberá ser prudente, tendiendo a evitar los riesgos que podrían emanar de una incorrecta interpretación de la información que se comunica.

 

 

II.- DEFINICIONES

 

            Las siguientes definiciones son aplicables para los términos empleados en la norma:

 

Valor de Mercado:

Es el importe estimado al cual un activo podría ser intercambiado a la fecha en que se practica la valuación entre un comprador y un vendedor independiente, con deseos de realizar la transacción luego de un adecuado proceso de comercialización en el cual ambas partes actuarán con conocimiento de causa, con prudencia y presiones.

 

Valor recuperable:

Es el mayor entre el valor neto de realización y el valor de utilización económica.

Expresa el verdadero valor económico que un bien tiene para la empresa.

 

Valor neto de

 recuperación:

Es la diferencia entre el precio de venta y los costos directos que se generarán a raíz de esa venta, incluidos los de comercialización.

Como precio de venta se estimará el valor de realización al contado, o reducido al contado, mas probable a la fecha de valuación. Cuando existe un mercado fluido de bienes comparables el valor neto de realización se corresponde, en principio, con la definición de valor de mercado neto de los gastos directos de comercialización u otros generados en razón de esa venta.

 

Valor de utilización

económica o valor

de uso

Es el valor económico que tienen los activos para la empresa en razón de la utilización que de ellos hace. Equivale al valor actual de los servicios futuros  previstos que le brindará cada bien a lo largo de su vida útil remanente.

Lo mide el costo de reemplazo depreciado.

 

Costo de reemplazo

Es el costo de incorporar los activos que en función de las necesidades de la empresa prevista a la fecha de tasación, serían reemplazos lógicos del activo o activos a tasar si ella encarara a esa fecha, con criterio empresario prudente, su equipamiento inicial.

Incluye los gastos de montaje, adaptación, puesta en marcha, ingeniería, compras, inspección, etc., necesarios para su efectiva utilización.

 

Costo de reemplazo

depreciado

Es el valor que hace que la empresa resulte económicamente indiferente estar equipada con actuales activos valuados a este valor, o estar equipada  con sus reemplazos lógicos valuados a su costo de reemplazo. Equiparara el costo de utilización de los activos a valuar (entendiendo como la suma de su costo operativo y de su capital) con el costo de utilización de sus reemplazos.

Se lo calcula restando del costo de reemplazo el valore estimado de la ventaja económica que para la gestión de la empresa representaría contar con el reemplazo, en vez del bien a tasar.

 

Valor de liquidación

o de venta forzada

Es el importe que se estima probable de obtener por la venta de un bien hecha en un término relativamente corto

 

Depreciación

Merma en el valor económico de un bien.

 

Amortización

Merma en el valor contable de un bien que se utiliza para distribuir su costo de origen durante la vida útil del mismo.

 

Bienes

no especificados

Son aquellos bienes para los que existe un mercado habitual de bienes comparables.

En la valuación de los activos fijos de empresas en marcha se considera dentro de esta categoría a aquellos bienes cuya tenencia o reemplazo por otro de los existentes en dicho mercado resulte indiferente para la operación de la empresa.

 

Bienes especializados

Son aquellos bienes que por el grado de especialización de su diseño, configuración, ubicación geográfica, etc. tienen un mercados muy limitado o no existente, salvo como parte del conjunto como negocio.

 

III. CRITERIOS METODOLÓGICOS

 

            Se utilizará el método de valuación que de manera mas confiable y prudente estime el valor recuperable de cada bien o conjunto de bienes en función de sus características del caso.

 

            En todos los casos se deberá evaluar cuales son los bienes que pueden ser valuados individualmente y cuales son aquellos que pueden ser correctamente valuados sólo al ser considerados como parte del conjunto.

 

            Para tasar un bien que forma parte de un conjunto orgánico que se está tasando, se deberá utilizar un criterio de valor que sea compatible con el criterio con el que se tasan las demás partes del conjunto.

 

1.                   Bienes de empresas en marcha

 

Para valuar los bienes de una empresa considerada como empresa en marcha se aplicarán los siguientes criterios:

 

a.         Los bienes de inversión y aquellos que la empresa no utiliza un su gestión se valuarán a su valor neto de realización.

            Los bienes que la empresa no utiliza en su gestión pero que se estima que ella utilizará en el futuro serán valuados al valor presente de su valor de utilización económica depreciado, de ser éste valor superior a aquel.

 

b.         Los bienes que la empresa utiliza en su gestión se valuarán en su valor de uso. Pero se valuarán a su valor neto de realización cuando éste supere a aquel.

 

            Para determinar el valor neto de realización de estos bienes, también se restará el costo de los trastornos operativos que eventualmente producirían tanto esa venta como la operación de reemplazo del bien.

 

            El valor de uso se estimará utilizando el costo de reemplazo depreciado, con las siguientes salvedades:

 

-          Cuando se trate de bienes no especializados (ej. Terrenos, oficinas, locales comerciales, viviendas, viviendas urbanas, automóviles, etc.)el valor de uso asignado no podrá superar los eventuales costos de incorporación de bienes similares y los gastos de adaptación depreciados.

-          Cuando se tasen a valor de uso terrenos mal aprovechados, se le sumará ese valor el valor presente de la diferencia entre ese valor y el futuro neto de realización que tendrá cuando haya terminado su uso actual.

 

1.1. Cálculo del valor de uso

 

            Es el valor que para la empresa tiene el bien a tasar asignado a las tareas que él realiza para ella.

            Se lo estima estando del valor de reemplazo lógico respecto de los  que brindaría  el bien a tasar. Para ello se analiza le influencia de los siguientes factores:

 

a.vida remante de los bienes que se comparan en la tarea a la que estarían destinados

b.inferioridad operativa del bien a tasar respecto del reemplazo

c.evolución prevista del valor del servicio de cada bien a lo largo de su vida remanente

d.tasa de interés aplicable

e.estado de mantenimiento

f. valor de rezago

 

a.- Estimación de la vida remanente del bien a tasar y la del bien sustituto

 

            El concepto de vida remanente, o vida económica útil futura, ésta siempre referido a un bien específico realizando una tarea concreta en el contexto de una empresa determinada. Un cambio de tarea, o cambio de empresa puede hacer variar significativamente la vida remanente de un bien. Influyen de manera decisiva en este parámetro, entre otros, los siguientes factores:

-         naturaleza del servicio prestado o tarea realizada

-         desgaste y deterioro físico

-         condiciones e intensidad de uso del bien, y cuidado en su trato

-         calidad del mantenimiento de la empresa

-         inferioridad operativa del bien a tasar

-         características del mercado en el que trabaja la empresa

-         política de equipamiento de la empresa

-         planes y programas futuros de la empresa, etc.

 

(La influencia de los estos factores elimina, sin duda, la posibilidad de que se pueda asignar vidas remanentes transcribiendo los datos de las tablas de vidas útiles que figuran en distintas obras públicas)

 

En general, la duración de la vida remanente depende básicamente de decisiones empresarias fundadas en circunstancias de su mercado y de su realidad económica y empresaria. Se la conocerá con certeza sólo cuando se dé de baja al bien. Que es una decisión empresaria.

 

La estimación que hace el tasador de posibles vidas remanentes es entonces solo una apreciación de lo que seria razonable que sucediera en el contexto de esa empresa, en función de los factores arriba mencionados. Corresponde sin embargo señalar que por ser estimados con un mismo criterio las vidas remanentes de los dos bienes que se compran en toda tasación (bien a tasar y bien sustituto), queda disminuido el margen de variabilidad posible de su relación, como también debilitada la influencia de esa variabilidad en el valor asignado.

 

b. Inferioridad operativa del bien a tasar respecto del reemplazo

 

Es el incremento de costo en el que incurre la empresa por contar con el bien a tasar en vez del reemplazo. Se mide por el mayor costo operativo en materia prima, mano de obra, insumos, mantenimiento, mermas, espacio utilizado, etc., sumado a la diferencia en valor – ya sea en cantidad o en calidad – del servicio recibido ( velocidad, adaptabilidad, confiabilidad, tolerancia de fabricación, ruidos, olores, etc.), que experimenta la empresa a la fecha de la tasación por no tener incorporado el bien sustituto. Obedece a la obsolescencia técnica y funcional acumulada por el bien a tasar, a su desgaste y deterioro físico, etc. Se calcula como un monto monetario, como un costo operativo anual. Aquí denominamos:

 

Obsolescencia funcional: la merma en el valor de los servicios que provee el bien, originada por el cambio de las necesidades de la empresa en cuanto a la cantidad, calidad o tipo de servicio que ella hoy requiere.

 

Obsolescencia técnica: la merma en el valor de los servicios que provee el bien, originada en la aparición de nuevos bienes que realizan mejor o de manera más económica aquellos servicios que él podría brindar a la empresa cuando fue incorporado.

 

c. Evolución prevista del valor de los servicios a lo largo de la vida remanente

 

Para deducir el valor que para la empresa tienen los servicios del bien a tasar a partir del valor que para ella tendrían los servicios del bien sustituto, es preciso estimar la probable evolución del valor de cada uno de ellos durante sus vidas remanentes.

Con frecuencia la experiencia histórica de la empresa con bienes similares brinda pautas pertinentes, que se analizan en función del tipo de servicios que brinda el bien, del sector de la empresa en el que esta destinado, de la dinámica de la empresa y la del mercado en la que ella actúa, etc.

 

d. Tasa de interés aplicable

 

Como el valor de uso se deduce comparando el valor de los servicios futuros del bien a tasar con los de su reemplazo, es frecuente la necesidad de recurrir a cálculos económicos que utilizan tasas de interés.

Se seleccionará para este fin una tasa de interés o de capitalización que en el mercado financiero sea adecuada, en ese momento, para ese tipo de empresa, en función de sus características, de las del mercado en el que ella actúa, y del riesgo involucrado para quien invierta en ella.

 

e. Estado de mantenimiento

 

Es el costo en el que es necesario incurrir para dejar el bien en condición operativa normal. Incluye el costo de la proporción de los gastos de mantenimiento periódicos ya consumidos.

No incluye aquellos desgastes o deterioros físicos que no es razonable o posible reparar, sea por motivos técnicos o por racionalidad económica (que están incorporados en la obsolescencia funcional y en la vida remanente asignada)

 

f. El valor de rezago

 

Es el valor neto de realización del bien al término de su vida útil.

 

1.1.1. Metodologías aplicables para el cálculo del valor de uso

 

En toda tasación que sea encarada con sentido racional el tasador, en principio, deberá dedicar a los distintos bienes a tasar una parte del esfuerzo y los recursos disponibles para la tarea que sea proporcional a la importancia relativa que cada uno de ellos tenga.

 

De allí que dependiendo de la importancia económica que tenga el bien o grupo de bienes en el valor del conjunto a tasar y de las particularidades del caso, el tasador utilizará según su criterio la metodología que corresponda en cada circunstancia, tanto para evaluar o cuantificar los distintos parámetros que determinan el valor del bien, como para estimar luego dicho valor en función de ellos.

Pude corresponder entonces valuar bienes: a)con fórmulas que describan analíticamente la acción de todos los factores que intervienen y que fueron analizados; b)con fórmulas aproximadas; c)con una apreciación global no deducida analíticamente.

 

2.- Bienes de empresas en liquidación

 

Los bienes de empresa en liquidación serán valuados a su valor neto de realización.

 

IV.- INFORME DE VALUACIÓN

 

El informe de valuación debe brindar al lector una clara noción de cuáles son los bienes valuados, del contexto de validez de los valores asignados, y de las hipótesis de trabajo empleadas durante el desarrollo del trabajo. Deberá entonces:

 

1.- Enmarcar el tipo de tarea hecha y explicar

 

a.-propósito de la valuación y naturaleza de las instrucciones recibidas.

 

b.-bienes que se han valuado, con su localización física.

 

c.-fecha de validez de la valuación, y moneda en la que se expresan los valores.

 

2.-Explicar claramente la tarea realizada, su metodología y la fundamentación técnica de los valores asignados. Además deberá

 

a. comentar los aspectos más críticos de la valuación hecha y de los supuestos en los que se basa y, de corresponder, precisar el orden de magnitud de la posible variación de valores en función de eventuales desvíos respecto a dichos supuestos.

 

b. explicar si hubieron circunstancias o problemas que limitaron o afectaron la normal realización de la tarea hecha.

 

c. de los activos que sean tasados según su valor de uso, informar acerca de su aptitud para satisfacer las necesidades previstas de la empresa ( en función de las proyecciones de venta, programas o proyectos previstos, y del contexto comercial, económico, financiero, técnico o productivo de la empresa del mercado, incluso indicando, si fuera pertinente, sectores sobre dimensionados o sub dimensionados, tipo de modificaciones previstas o necesarias en cada sector, etc.)

Cuando corresponda, se brindará una breve explicación de los procesos productivos, líneas de producción, líneas de productos u otros, a los que están destinados los activos valuados.

 

d. explicar y justificar las metodologías y fórmulas empleadas.

 

3.- Identificar y describir adecuadamente cada activo, consignando el criterio de valuación empleado y los datos básicos que han permitido determinar el valor asignado.